El tratamiento del cáncer descansa sobre tres pilares fundamentales que son la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. Además podemos también incluir las terapias hormonal y biológica. Pueden coexistir en un mismo tratamiento dependiendo de las circunstancias particulares de cada enfermedad y de cada paciente. La cirugía es el procedimiento de extirpar el cáncer. Suelen ser muy radicales, llevándose órganos enteros para evitar que queden células malignas vecinas ocultas. Nuestras unidades quirúrgicas están formadas por profesionales con una amplia experiencia en este campo, así como en la posterior reconstrucción que puede ser necesaria en algunos casos.


La radioterapia usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas en un área determinada. La radiación puede administrarse en forma externa desde un acelerador de partículas. También se puede administrar internamente mediante implantes que contienen una sustancia radioactiva (braquiterapia). Los tratamientos de radiación no causan dolor. Los efectos secundarios pueden tratarse y controlarse (cansancio, bajada de defensas, alteraciones de la piel).


La quimioterapia usa fármacos para destruir las células cancerosas en todo el cuerpo. Las células sanas también pueden ser dañadas, especialmente las que se dividen rápidamente. Se puede usar un fármaco o una combinación de fármacos. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen principalmente de los fármacos y de la dosis que recibe el paciente (perdida de pelo, fatiga temporal, pérdida del apetito, nauseas y vómitos, diarrea, o llagas en la boca y labios). Existen terapias para evitar, en lo posible, la aparición de estos efectos no deseados.


La terapia hormonal se usa para tratar ciertos cánceres que dependen de hormonas para su crecimiento, impide que las células cancerosas utilicen las hormonas que necesitan para crecer. La terapia biológica utiliza directa o indirectamente el sistema inmune del cuerpo para combatir la enfermedad y puede aminorar algunos de los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer. Los anticuerpos monoclonales, el interferón, la interleucina-2 y los factores estimulantes de colonias son algunos tipos de terapia biológica.


Tratamientos individualizados.

En toda enfermedad existen una serie de factores que hace que cada paciente responda de forma diferente a los tratamientos. Cada paciente es distinto, cada tumor es distinto y por tanto, el tratamiento debe ser distinto para cada paciente. Las diferencias más básicas:

  • El tipo de cáncer; no es lo mismo uno mamario que otro de pulmón.
  • La edad del paciente; por enfermedades asociadas y sistema inmune.
  • La extensión y la localización del tumor.

Dianas Terapéuticas.

De esta forma se identifican los distintos factores que ayudan al oncólogo a definir un perfil clínico detallado para cada paciente y clasificarlo en una categoría determinada con el fin de obtener el máximo beneficio al tratamiento.
Dianas Terapéuticas. Los avances en la biología molecular (ciencia que estudia cómo se transmite la información molecular contenida en los tejidos) están permitiendo la identificación de dianas potenciales para el tratamiento del cáncer y el desarrollo de nuevos fármacos dirigidos contra éstas.


A nivel molecular, la enfermedad oncológica es la pérdida del control de la división celular. La primera célula que pierde el control va a marcar el tipo de cáncer y puede proceder de tejidos muy diferentes (la piel, la próstata o las glándulas mamarias).


El daño puede variar en intensidad o en extensión y puede afectar a uno o a más genes y conformarán el perfil genético del paciente. Esto explica cómo en personas, con un perfil clínico similar, el mismo tipo de cáncer avance más rápido y que determinados pacientes respondan mejor o peor a un tratamiento.


Se conoce que para algunos tipos de cáncer hay algunos genes que resultan afectados con más frecuencia. Por ejemplo, el gen Her2 está alterado el 30% de los casos de cáncer de mama y esta característica crea ya diferentes líneas de tratamiento.


Localizado el gen "responsable" de cada tipo de cáncer, se pueden diseñar fármacos que actúen específicamente frente a ese factor desencadenante de la enfermedad. Estas nuevas familias de fármacos presentan una eficacia superior y reducen los efectos secundarios ejerciendo un efecto mínimo sobre las células sanas.


Por eso estos fármacos "a la carta" están permitiendo que muchos pacientes se beneficien ya de un nuevo tipo de medicina, basado en la suma del perfil clínico y genético. No obstante, el cáncer es una enfermedad multifactorial y no debemos olvidar que en la mayoría de los pacientes oncológicos son numerosos los genes afectados, y aún muchos de ellos desconocidos. Quirónsalud Madrid cuenta, en sus laboratorios, con la tecnología capaz de identificar estos genes.