Quirónsalud

Saltar al contenido

Blog de la Dra. Fernández Letamendi. Geriatría. Hospital Quirónsalud Zaragoza

  • Consejos para personas mayores y sus familiares sobre cómo afrontar esta nueva fase de la pandemia

    Por desgracia, nos encontramos ante un nuevo e importante repunte de casos de la pandemia en España. No por esperado (se intuía que podría empeorar la situación de cara al Otoño/Invierno) deja de afectarnos anímicamente a todos. Vamos a intentar centrarnos en lo constructivo, lo que realmente nos ayude a nosotros y a nuestros mayores.

    Aunque aún nos faltan cosas por descubrir, y tenemos muchas incógnitas, poco a poco, vamos conociendo más del virus y su comportamiento. Esto ha hecho, que los tratamientos se vayan definiendo y ya no actuemos " a ciegas" como al principio de la pandemia. Muchos de estos tratamientos están permitiendo salvar muchas vidas y evitando también muchos ingresos en UCI.

    Sin embargo no debemos bajar la guardia. La población mayor sigue siendo la más vulnerable, y debemos protegerla, es nuestra obligación como sociedad. Los jóvenes tampoco están exentos y, de hecho, en esta fase de la pandemia, el numero de pacientes jóvenes en UCI ha aumentado con respecto a la fase anterior.

    Por todo ello no debemos vivir con miedo, sino con PRUDENCIA. Recuerda: CUIDATE MÁS DE LO QUE TE OBLIGUEN. Cuidándote, cuidas a tus seres queridos.

    Tras el primer confinamiento estricto, por desgracia, estamos viendo en nuestras consultas (coincidiendo con lo percibido en las consultas de Geriatría de toda España), las consecuencias del tiempo que nuestros mayores han permanecido más aislados. Entre las patologías predominantes vemos un empeoramiento/aparición de deterioro cognitivo, insomnio, ansiedad, cuadros depresivos, consecuencias de la inmovilidad (dolor generalizado , dificultades en la marcha…), descompensaciones de patologías crónicas y retardo en el diagnostico de patologías, que, por desgracia, se encuentran muy evolucionadas para cuando llegan a la consulta.

    Esto es consecuencia de que, muchas veces, nuestros mayores y sus familiares, tienen miedo de acudir a un centro hospitalario. Otras veces, muchas también, ceden ante la imposibilidad de contactar telefónicamente con su centro de salud. Esta es una realidad que no podemos obviar, pero debemos insistir o buscar alternativas, la solución no puede ,ni debe ser, que los problemas de salud queden sin consultar, sin solución o ya se atiendan de urgencia, cuando no quede más remedio. En esto, los familiares y el núcleo social del mayor juega un papel muy importante para poder ayudarle.

    Vamos a recordar algunos consejos para afrontar esta nueva fase:

    • HUYE DE LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS: no hay que vivir con miedo, simplemente tener precaución. "Cuantas más medidas pongamos mi familia y yo, menos posibilidades de contagio". Para ello también DOSIFICA LA INFORMACIÓN DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
    • NO RELAJAR LAS MEDIDAS DE PRECAUCIÓN, que van a incluir en esta fase: NO QUITARSE LA MASCARILLA, A PODER SER NADA, siempre que se esté con no convivientes, y mucho menos en reuniones interiores (y eso, por supuesto, incluye los domicilios de nuestros familiares y amigos). Retirarla sólo en el momento de comer o beber y volver a colocarla. Intentar mantener distancias, potenciar la ventilación, lavado de manos y no fumar en presencia de otras personas. No hay que dramatizar, es una época, debemos interiorizarlo y verlo con la mayor naturalidad posible, es por nuestra salud y la de nuestros seres queridos. Recordar que las mascarillas tienen unas horas/usos determinados y, por lo tanto, debemos cambiarlas siguiendo las recomendaciones especificadas para cada tipo.
    • HAY QUE ESTAR PENDIENTES DE NUESTROS MAYORES, VISITARLOS, DARLES NUESTRO CARIÑO Y ATENCIÓN, PERO SIEMPRE CON PROTECCIÓN. Por supuesto abstenernos de hacerlo, hasta pasados los días recomendados, si hemos estado (o lo sospechamos) con un caso positivo.
    • Es fundamental PLANIFICARSE EL DÍA, LLEVAR UN ORDEN Y ESTABLECER UNAS RUTINAS. Y ello debe incluir PASEAR/HACER EJERCICIO (a poder ser al aire libre, fundamental para mantener nuestros niveles de vitamina D, socializar y en resumen mantenernos anímicamente estables) A DIARIO. Por ejemplo caminar 30’ diarios a buen ritmo (que no nos provoque fatiga) y posteriormente hacer en casa ejercicios de equilibrio y fuerza. Lógicamente, el ejercicio deberá adaptarse a cada situación y paciente. Os dejo un enlace muy recomendable, gratuito, que puede ayudaros con recomendaciones, documentos y videos sobre ejercicio para mayores. http://vivifrail.com/es/documentacion/
    • Debemos CUIDAR NUESTRA ALIMENTACIÓN, mantener una dieta equilibrada, intentar no abusar de los alimentos prefabricados, de los dulces, del tabaco y del alcohol.
    • Controlar nuestra TENSIÓN ARTERIAL, FRECUENCIA CARDIACA Y NIVELES DE AZÚCAR (esto ultimo si somos diabéticos), periódicamente.
    • NO AUTOMEDICARSE. Y esto incluye suplementos polivitamínicos y productos de naturopatía. Pero también controlar que no nos quedemos sin medicación de nuestros tratamientos habituales. El uso de un pastillero semanal puede ayudarnos mucho a llevar un buen control.

    Seguimos estando a vuestra disposición, tanto en consulta presencial, como video conferencia/consulta telemática para resolver todas vuestras dudas en la Unidad de Geriatría Quirónsalud Zaragoza.

  • Trastornos alimenticios en el adulto mayor

    A menudo, en nuestras consultas, los pacientes y/o sus familiares, demandan valoración por el Geriatra por quejas sobre apetito y alimentación en el mayor. Estas quejas pueden ir, desde hiporexia (disminución del apetito) o hiperfagia (aumento de ingestas desproporcionado), a alimentación "desequilibrada", muchas veces referida como "caprichosa", abusando de alimentos precocinados , conservas y dulces. En otras ocasiones, se nos refieren alteraciones más relacionadas con la conducta alimenticia, que pueden ir desde la anorexia y la bulimia nerviosa, a trastornos conductuales en el deterioro cognitivo, con rechazo al alimento ("lo escupe", "no abre la boca") con o sin heteroagresividad verbal o física.

    Todos estos trastornos pueden ir acompañados de aumento o disminución de peso, con o sin desnutrición (que en los ancianos, especialmente en los denominados frágiles y en los geriátricos, tiene una alta prevalencia no diagnosticada).

    Sabemos que las personas mayores, van perdiendo peso con la edad, aproximadamente un 1% cada año; pérdidas superiores a éstas, o mayores del 5% en el contexto de enfermedades crónicas, deben alertarnos y obligan a una supervisión y seguimiento en éstos pacientes.

    Hay que tener en cuenta que con la edad se producen cambios fisiológicos, psicológicos y socioeconómicos que favorecen la presencia de malnutrición y/o Trastorno de Conducta Alimentaria (TCA):

    • Factores fisiológicos: se pierde músculo esquelético (sarcopenia), aumenta la masa grasa con redistribución de ésta (se reduce la grasa subcutánea y de las extremidades, aumentando la depositada en el tronco), disminuye la masa ósea y el agua corporal total (que favorece la osteoporosis), se altera el centro de la sed (lo que induce una baja ingesta de agua y una menor apetencia por alimentos con elevado contenido hídrico), disminuye el gasto metabólico basal (que hace que las necesidades calóricas disminuyan) y existen cambios digestivos que favorecen la disminución de la absorción de nutrientes.
    • Factores psicológicos: los cambios fisiológicos del sistema nervioso central junto a los cambios en la condición social (estructura familiar, jubilación, etcétera) van a favorecer modificaciones del estado psicológico. Además, con la edad, a menudo, los hábitos alimenticios y de vida, cada vez pueden tornarse más rígidos, con resistencia a los cambios y a las adaptaciones a las nuevas necesidades.
    • Factores socioeconómicos: menor capacidad económica tras la jubilación, viudedad, aislamiento social o pérdida de capacidad para la autonomía en las actividades de la vida diaria (como cocinar, desplazarse o realizar la compra).

    Causas frecuentes de alteraciones en la alimentación de los pacientes mayores:

    • Alteraciones de los órganos de los sentidos (olfato, gusto, vista..)
    • Variaciones en la sensación de apetito y nivel de saciedad
    • Presencia de muguet (candidiasis orofaríngea)
    • Aversiones alimentarias o restricciones dietéticas, especialmente en pacientes institucionalizados.
    • Trastornos del ánimo o adaptativos
    • Enfermedades crónicas: alteraciones tiroideas, deterioro cognitivo, enfermedades cardiacas, digestivas, renales…
    • Alergias e intolerancias alimentarias
    • Medicación: por ejemplo diuréticos, digoxina, algunos antidepresivos, IACEs, memantina…
    • Inmovilidad
    • Disfagia: dificultades en la deglución.
    • Alteraciones digestivas (estreñimiento..) y trastornos de la masticación (especial atención merecen las desadaptaciones de las prótesis dentales y las enfermedades periodontales).

    Recomendaciones de tratamiento:

    • DIETA: dieta mediterránea equilibrada, que contenga una restricción calórica moderada, con un aporte aumentado de proteínas de alto valor biológico, vitamina D (con especial atención a los grupos de riesgo), calcio , grasas omega 3 y fibra prebiótica.
    • EJERCICIO FÍSICO: si el paciente puede realizarlo, recomendamos realizar 3-4 veces/ semana , ejercicio físico multicomponente que trabaje fuerza, potencia, cardiovascular, equilibrio, marcha y flexibilidad, que minimice la pérdida de masa muscular.
    • PRESCRIPCION MÉDICA: una vez valorado el paciente, ajustaremos el tratamiento médico y valoraremos si es conveniente o no la prescripción temporal de suplementos nutricionales (no son inocuos y, si se utilizan sin supervisión, pueden seguir favoreciendo la baja ingesta del paciente). Los fármacos utilizados exclusivamente como orexígenos están desaconsejados en las personas mayores, por sus múltiples efectos anticolinérgicos, que pueden favorecer entre otros: caídas, rigidez, pérdidas de memoria y de capacidad de atención.
Buscador de Llenar de vida los años
Sobre este blog

En el blog de la Dra. Fernández Letamendi, queremos acercar el mundo de la Geriatría a nuestros mayores y sus familiares, presentando una especialidad que, hasta no hace mucho tiempo, era desconocida para la mayoría de la población y que cada vez esta tomando más protagonismo, debido al envejecimiento progresivo y a la mayor esperanza de vida de la población.

Nube de etiquetas

La finalidad de este blog es proporcionar información de salud que, en ningún caso sustituye la consulta con su médico. Este blog está sujeto a moderación, de manera que se excluyen de él los comentarios ofensivos, publicitarios, o que no se consideren oportunos en relación con el tema que trata cada uno de los artículos.

Quirónsalud no se hace responsable de los contenidos, opiniones e imágenes que aparezcan en los "blogs". En cualquier caso, si Quirónsalud es informado de que existe cualquier contenido inapropiado o ilícito, procederá a su eliminación de forma inmediata.

Los textos, artículos y contenidos de este BLOG están sujetos y protegidos por derechos de propiedad intelectual e industrial, disponiendo Quirónsalud de los permisos necesarios para la utilización de las imágenes, fotografías, textos, diseños, animaciones y demás contenido o elementos del blog. El acceso y utilización de este Blog no confiere al Visitante ningún tipo de licencia o derecho de uso o explotación alguno, por lo que el uso, reproducción, distribución, comunicación pública, transformación o cualquier otra actividad similar o análoga, queda totalmente prohibida salvo que medie expresa autorización por escrito de Quirónsalud.

Quirónsalud se reserva la facultad de retirar o suspender temporal o definitivamente, en cualquier momento y sin necesidad de aviso previo, el acceso al Blog y/o a los contenidos del mismo a aquellos Visitantes, internautas o usuarios de internet que incumplan lo establecido en el presente Aviso, todo ello sin perjuicio del ejercicio de las acciones contra los mismos que procedan conforme a la Ley y al Derecho.