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Blog del Dr. Juan Marín Calahorrano, cirujano general en Hospital Quirónsalud Zaragoza

  • ¿Qué hacer si aparecen verrugas o condilomas anales?

    La aparición de lesiones, verrugas, bultitos alrededor del ano son causa frecuente de preocupación para los pacientes. La cultura popular hace que con frecuencia los pacientes cuando tienen cualquier síntoma en el ano (dolor, sangrado, bultos…) lo relacionen con que tienen hemorroides debido a que es la enfermedad anal más conocida, pero habitualmente hay otras causas como las fisuras anales que provocan dolor y sangrado y como los condilomas anales que son una enfermedad de transmisión sexual frecuente. Por esta razón, es necesario contactar con Cirujanos Generales expertos en Proctología para valorar los síntomas anales.

    La condilomatosis perianal es una de las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes en la actualidad. También llamados verrugas genitales, son una enfermedad de transmisión sexual altamente contagiosa, causada por el virus del papiloma humano (VPH). Se transmite al mantener relaciones sexuales por vía oral, genital o anal con un compañero infectado o también se puede dar el caso de contagio en baños públicos. La mayoría de los pacientes con este padecimiento tiene el antecedente de contacto sexual anal, y la presencia del virus del papiloma humano está fuertemente relacionada con inmunosupresión asociada al virus de inmunodeficiencia humana. Cerca de dos tercios de aquellos que mantienen relaciones sexuales con una pareja con verrugas genitales las desarrollarán a su vez, alrededor de los tres meses después del contacto. Diversos tratamientos han sido propuestos y utilizados, pero ninguno de ellos ofrece una resolución completa de la enfermedad, ya que todos están asociados con tasas de recurrencia significativas.

    ¿Qué síntomas producen?
    sintomassintomasEl paciente nota la aparición de una lesión verrucosa en la zona perianal y/o genital. Dos tercios de los pacientes asocian prurito anal, la mitad sangrado con la defecación, en otros casos se quejan de humedad del ano y la minoría de dolor. La intensidad de la sintomatología también depende del tamaño de las lesiones y de la afección al canal anal.

    ¿Cómo se diagnostican?
    El diagnóstico es fundamentalmente clínico, con la exploración por el Proctólogo, por el Dermatólogo o por el mismo paciente, visualizando las lesiones con su característica apariencia papilomatosa. Es importante buscar otras lesiones relacionadas con el virus del papiloma humano, observar la zona genital tanto en el hombre como en la mujer. En el pene las lesiones son más visibles, pero en la mujer pueden ser más difíciles de observar entre los pliegues o dentro de la vagina.

    diagnosticodiagnosticoEl examen mediante anoscopia es esencial para detectar las lesiones intraanales. La anoscopia no precisa anestesia y es una exploración no dolorosa y sencilla.
    Debido a que la mayoría de los casos son consecuencia de contacto sexual, tras un periodo de incubación de 1 a 6 meses, debe descartarse la coexistencia de algún otro tipo de ETS.

    ¿Cómo se tratan los condilomas anales?
    Si los condilomas son muy pequeños y están localizados sólo alrededor de la piel del ano, pueden ser tratados con medicamentos que se aplican directamente sobre la lesión: podofilino 0,5% o 5 fluoruracilo tópico. Este procedimiento requiere varias aplicaciones por varias semanas y debe ser aplicado por el especialista.

    Las sinecatequinas son un extracto de las hojas del té verde (Camellia sinensis) que son efectivas en el tratamiento tópico en pomada de las lesiones en pacientes inmunocompetentes.

    Otras formas de tratamiento consisten en la aplicación de electro-cauterio, resección quirúrgica o combinación de ambos. La escisión quirúrgica se prefiere en pacientes con condilomas de gran tamaño o numerosas lesiones. Los condilomas que se encuentran dentro del canal anal no son susceptibles de tratamiento médico, por el contrario requieren cirugía para su curación.

    Ninguna de las opciones terapéuticas por sí sola es totalmente satisfactoria, ya que están asociadas con tasas de recurrencia significativas. Se recomienda combinar los tratamientos y dar seguimiento cercano a los pacientes, sobre todo durante los primeros tres meses, que es cuando más recidivas se producen.

    Finalmente, una vez eliminadas las lesiones visibles y con el control de las recidivas con inmunoterapia, se debe informar al paciente que el VPH probablemente no ha sido eliminado por completo y que la utilización de preservativos disminuye el riesgo de transmisión a individuos no infectados.

    Instituto Dr. Ruiz Marcuello, Dr. Marín Calahorrano, Dra. Morollón.

  • Postoperatorio de la cirugía de hernia de hiato y del reflujo gastroesofágico por laparoscopia


    postpostLa funduplicatura por laparoscopia es una cirugía que nuestro equipo (Dr. Marín Calahorrano/Dr. Ruiz Marcuello/Dra. Morollón) realizamos con frecuencia y en la que tenemos una gran experiencia, para el tratamiento de reflujo gastroesofágico (RGE) y de las hernias de hiato (HH), incluidas las hernias gigantes paraesofágicas.

    Es bien tolerada por el paciente y una vez operado desaparece radicalmente el RGE con una gran mejora de su calidad de vida, abandona el tratamiento médico
    del RGE y la recuperación es relativamente rápida, permitiendo que los pacientes vuelvan a su vida habitual a los 15 días.

    Con una buena indicación quirúrgica por su cirujano, es una intervención que no implica gran complejidad, y es un procedimiento con altas probabilidades de
    éxito.

    La cirugía:

    Habitualmente la intervención la realizamos por la mañana y el paciente puede irse de alta a las 48h.

    La cirugía se realiza sistemáticamente por laparoscopia con cirugía mínimamente invasiva y con anestesia general. Son cinco incisiones milimétricas que no precisan de grapas por lo que el dolor postoperatorio es escaso. La laparoscopia facilita una recuperación mucho más temprana que la cirugía abierta tradicional y con escaso dolor postoperatorio.

    La cirugía dura alrededor de unos 60 min, después el paciente se recupera en la sala de reanimación con los anestesistas y luego sube a planta.

    En la planta el paciente puede empezar a tomar líquidos esa misma tarde y levantarse. Habitualmente por la noche se retira la medicación intravenosa. Al día siguiente el paciente camina y se mueve con normalidad, pasa a una dieta pastosa con cremas purés y se le puede dar de alta a su domicilio a las 24-48h de su ingreso, evitando coger pesos y hacer esfuerzos.

    Medicación
    La principal medicación que se precisa son los analgésicos para el dolor. Habitualmente analgésicos menores, por ejemplo Nolotil, Paracetamol o Enantyum.. Tomarlos 2 o 3 días pautados, si precisa, cada 8 horas, y después tomarlos de rescate si hay dolor. Habitualmente estas pautas suelen ser suficiente para controlar el dolor en la mayoría de los pacientes.

    Su médico le indicará si debe administrarse heparina preventiva.

    Cura postoperatoria
    Hay que mantener las heridas limpias y secas, es decir, el paciente se puede duchar, pero secando después la herida y limpiándola con povidona iodada o similar, poniendo un apósito limpio después. Las heridas no deben quedarse húmedas. No se deben sumergir las heridas, no deben tomar baños ni usar jacuzzis (hidromasajes) ni ir a nadar durante la primera semana después de la cirugía.

    Nosotros revisamos las heridas en la consulta 7-10 días después de la cirugía, para retirar las tiras de aproximación. Habitualmente no utilizamos puntos de sutura ni grapas ponemos tiras de aproximación y conseguimos así una herida más estética y no se provocan molestias cuando se retiran las tiras.

    Dieta
    Como toda cirugía, pueden existir efectos secundarios de la operación de hernia de hiato ( Funduplicatura). Se ha creado una nueva "válvula" en la unión esofagogástrica que nos evita el reflujo, pero tenemos que reeducar el paso del alimento por dicha "válvula".

    • Se puede presentar sensación de dificultad al tragar (disfágia) por eso aconsejamos los primeros días una dieta a base de líquidos y cremas y evitar sentirse lleno comiendo lentamente. Poco a poco se irá aumentando la consistencia de los alimentos, comenzando por los que son mas fáciles de masticar como el pescado, puré de patata, gelatina, y carne triturada. Los bocados tienen que ser de poca cantidad de alimento cada vez, bien masticados y elaborados en boca y hacer cinco comidas al día, en lugar de tres comidas copiosas.
    • Evitará las bebidas con gas, beber con paja y procurará no tragar aire masticando chicles, caramelos etc.
    • En dos o tres semanas con precaución podrá alimentarse con normalidad.
    • Se puede ver limitada la capacidad de eructar e incluso de vomitar por lo que el estómago se llena con facilidad y puede llegar a una sensación de hinchazón abdominal. Se aconseja caminar más rápido y eliminará más fácil los gases por el recto Esta situación rara vez es grave y se resuelve en pocas semanas, aunque en ocasiones tarda varios meses.

    Actividad física
    Puede reanudar gradualmente las actividades normales, como caminar, conducir y la actividad sexual, cuando se sienta preparado. Sin embargo, probablemente no sentirá ganas de hacer ninguna actividad extenuante por un par de semanas.

    Empiece a caminar después de la cirugía. Comience sus actividades cotidianas tan pronto como se sienta capaz de hacerlo. Dé una vuelta por la casa, dúchese y use las escaleras durante la primera semana en el hogar. Si le duele cuando hace algo, suspenda esa actividad.

    Posiblemente pueda conducir después de aproximadamente una semana si no está tomando analgésicos fuertes (opiáceos) y si puede moverse rápidamente sin que lo detenga el dolor en caso de que necesite reaccionar ante una emergencia. Usted tal vez pueda regresar a un trabajo de oficina al cabo de una semana, dependiendo del nivel de dolor que sienta.

    Evitar coger pesos (más de 4 kg) y realizar esfuerzos abdominales durante 3 ó 4 semanas. De ser posible, evite realizar cualquier actividad que cause dolor o que tire de la zona de la cirugía. Puede caminar distancias no muy largas, aumentando progresivamente a partir del tercer día. En caso de acceso de tos, ponga la mano sobre las heridas y presione ligeramente. Proteja las heridas del sol durante 1 año para evitar que las cicatrices se marquen tiñéndose de color rojo o rosado.

    Baja laboral:
    El periodo de baja laboral depende varios factores, como el tipo de trabajo o el tipo de hernia reparada. Si tiene un trabajo de oficina y la hernia no era grande puede volver al trajo en 2 semanas. Si su trabajo requiere grandes esfuerzos o se ha operado de una hernia grande la baja laboral debe alargarse entre 4 y 6 semanas, Su cirujano le dirá cuándo puede aumentar su actividad y volver a trabajar.

    Control

    • La revisión con el cirujano la realizamos 7-10 después de la cirugía para revisar las heridas y un mes después de la cirugía para valorar la situación del paciente antes del alta.
    • Se deben hacer controles periódicos sobre todo en los pacientes que tenían esófago de Barret previo a la cirugía y en los pacientes operados de grandes hernias de hiato ya que tienen un mayor riesgo de recurrencia herniaria.

    Es frecuente y no debe preocuparle

    • Sensación de dificultad al tragar (Disfágia) los primeros días.
    • Dolor leve en el abdomen. También puede sentir dolor en uno o ambos hombros. Este dolor proviene del gas que aún queda en el abdomen después de la cirugía. Ese dolor suele durar 2 ó 3 días y debe ir aliviándose con el paso de los días.
    • Un dolor de garganta a causa del tubo respiratorio, desaparece en 2- 3 días.
    • Hematoma alrededor de las heridas. Esto desaparecerá por sí solo.
    • Enrojecimiento de la piel alrededor de las heridas. Esto es normal si es solo alrededor de la incisión.
    • Sensación de que las heridas le tiran, pinchazos…
    • Se pueden sentir cansados después de la cirugía, esto puede durar por algunas semanas.

    Cuando consultar con el cirujano:
    Nosotros facilitamos un email a los pacientes, para responder posibles dudas previas y posteriores a la cirugía. Habitualmente respondemos en 24-48 h.

    Debe consultar con su cirujano si:

    • La herida ha cambiado de aspecto y se ha puesto roja, se ha inflamado, está caliente, se ha endurecido o supura.
    • Sangrado abundante por las heridas quirúrgicas.
    • Fiebre de 38 °C o superior
    • Tiene dolor que está empeorando y no mejora con analgésicos.
    • No puede beber ni comer.
  • Postoperatorio de la cirugía de la vesícula

    postpostLas piedras en la vesícula provocan cólicos biliares dolorosos, colecistitis (que provoca fiebre y puede ser grave) y otras afecciones como dolores crónicos, dolores recurrentes, pancreatitis agudas, ictericia...

    La colecistectomía laparoscópica es una cirugía que nuestro equipo (Dr. Marín Calahorrano/Dr. Ruiz Marcuello/Dra. Morollón) realizamos con frecuencia y en la que tenemos gran experiencia. Es bien tolerada por el paciente y tiene pocas repercusiones para su calidad de vida, evitando los temidos cólicos biliares que son muy dolorosos y pueden tener consecuencias graves.

    La cirugía

    Habitualmente la intervención la realizamos por la mañana y el paciente puede irse de alta al día siguiente por la mañana.

    En la mayoría de los casos la cirugía se realiza por laparoscopia, se utiliza anestesia general (anestesia "completa"). Son cuatro incisiones pequeñas en el abdomen, de menos de 1cm, que no necesitan grapas. La laparoscopia facilita una recuperación más temprana que la cirugía abierta tradicional.

    La cirugía dura alrededor de unos 30 min, después el paciente se recupera en la sala de reanimación con los anestesistas y luego sube a planta.

    En la planta el paciente puede empezar a tomar líquidos esa misma tarde y levantarse. Habitualmente por la noche se retira la medicación intravenosa. Al día siguiente el paciente se va de alta a su domicilio, caminando y moviéndose con normalidad, evitando coger pesos y hacer esfuerzos.

    Dieta
    Después de la cirugía, se recomienda evitar los alimentos grasos y picantes durante algún tiempo (10 días), reintroduciendo progresivamente la dieta habitual.

    Se recomienda comida rica en fibra, beber agua abundante…para evitar el estreñimiento, porque los esfuerzos abdominales pueden desencadenar dolor en la zona quirúrgica.

    Medicación
    La principal medicación que se precisa son los analgésicos para el dolor. Habitualmente analgésicos menores, por ejemplo Nolotil, Paracetamol o Enantyum.

    Tomarlos 2 o 3 días pautados cada 8 horas, y después tomarlos de rescate si hay dolor. Habitualmente estas pautas suelen ser suficiente para controlar el dolor en la mayoría de los pacientes.

    Cura postoperatoria
    Hay que mantener las heridas limpias y secas, es decir, el paciente se puede duchar, pero secando después la herida y limpiándola con povidona iodada o similar, poniendo un apósito limpio después. Las heridas no deben quedarse húmedas. NO se deben sumergir las heridas, no deben tomar baños ni usar jacuzzis (hidromasajes) ni ir a nadar durante la primera semana después de la cirugía.

    Nosotros revisamos las heridas en la consulta 7-10 días después de la cirugía, para retirar las tiras de aproximación. Habitualmente no utilizamos puntos de sutura ni grapas, ponemos tiras de aproximación y conseguimos así una herida más estética y no se provocan molestias cuando se retiran las tiras.

    Actividad física
    Puede reanudar gradualmente las actividades normales, como caminar, conducir y la actividad sexual, cuando se sienta preparado. Sin embargo, probablemente no sentirá ganas de hacer ninguna actividad extenuante por un par de semanas.

    Empiece a caminar después de la cirugía. Comience sus actividades cotidianas tan pronto como se sienta capaz de hacerlo. Dé una vuelta por la casa, dúchese y use las escaleras durante la primera semana en el hogar. Si le duele cuando hace algo, suspenda esa actividad.

    Posiblemente pueda conducir después de aproximadamente una semana si no está tomando analgésicos fuertes (opiáceos) y si puede moverse rápidamente sin que lo detenga el dolor en caso de que necesite reaccionar ante una emergencia. Usted tal vez pueda regresar a un trabajo de oficina al cabo de una semana, dependiendo del nivel de dolor que sienta.

    Evitar coger pesos (más de 4 kg) y realizar esfuerzos abdominales durante 3 a 6 semanas. De ser posible, evite realizar cualquier actividad que cause dolor o que tire de la zona de la cirugía. Puede caminar distancias no muy largas, aumentando progresivamente a partir del 3-4 día.En caso de acceso de tos, ponga la mano sobre las heridas y presione ligeramente.Proteja las heridas del sol durante 1 año para evitar que las cicatrices se marquen tiñéndose de color rojo o rosado.

    Es frecuente y no debe preocuparle

    • Dolor leve en el abdomen. También puede sentir dolor en uno o ambos hombros. Este dolor proviene del gas que aún queda en el abdomen después de la cirugía. Ese dolor suele durar 2 ó 3 días y debe ir aliviándose con el paso de los días.
    • Un dolor de garganta a causa del tubo respiratorio, desaparece en 2- 3 días.
    • Heces sueltas/diarreas después de comer. Esto puede durar de 4 a 8 semanas. Sin embargo, en algunos casos puede durar más tiempo.
    • Hematoma alrededor de las heridas. Esto desaparecerá por sí solo.
    • Enrojecimiento de la piel alrededor de las heridas. Esto es normal si es solo alrededor de la incisión.
    • Sensación de que las heridas le tiran, pinchazos…
    • Se pueden sentir cansados después de la cirugía, esto puede durar por algunas semanas.

    Control
    La revisión con le cirujano la realizamos 7-10 después de la cirugía para revisar las heridas y un mes después de la cirugía para valorar la situación del paciente antes de darle de alta.

    Cuándo consultar con el cirujano:
    Nosotros facilitamos un email a los pacientes, para responder posibles dudas previas y posteriores a la cirugía. Habitualmente respondemos en 24-48 h.

    Debe consultar con su cirujano si:

    • La herida ha cambiado de aspecto y se ha puesto roja, se ha inflamado, está caliente, se ha endurecido o supura.
    • Sangrado abundante por las heridas quirúrgicas.
    • Fiebre de 38 °C o superior
    • Tiene dolor que está empeorando y no mejora con analgésicos.
    • No puede beber ni comer.
    • La piel o la esclerótica de los ojos se torna de color amarillo.

  • Postoperatorio de la hernia inguinal. ¿Qué esperar después de la operación?

    Foto postFoto postUna parte importante en una cirugía, es lo que sucede después de ella. Después de la cirugía de la hernia inguinal, informamos al paciente de qué cuidados tomar después de la intervención y cuando podría reincorporarse a su actividad habitual.

    Habitualmente la intervención la realizamos por la mañana y el paciente puede irse de alta ese mismo día por la tarde o el día siguiente por la mañana.

    La cirugía puede realizarse por laparoscopia, la cual facilita una recuperación más temprana o por técnica abierta tradicional.

    En la cirugía laparoscópica se utiliza anestesia general (anestesia "completa", dormido del todo) y en la cirugía abierta habitualmente anestesia intradural (dormido de cintura para abajo. En ambos casos esa misma tarde el paciente se puede levantar, tomar líquidos y sólidos y tener controlado el dolor. Si cumple estos criterios el paciente puede irse de alta a su domicilio.

    Dieta
    Después de la cirugía, se puede realizar una dieta blanda la primera semana, reintroduciendo progresivamente la dieta normal.

    Se recomienda comida rica en fibra, beber agua abundante…para evitar el estreñimiento, porque los esfuerzos abdominales pueden desencadenar dolor en la zona quirúrgica.

    Medicación
    La principal medicación que se precisan son los analgésicos para el dolor. Habitualmente analgésicos menores, por ejemplo Nolotil, Paracetamol o Enantyum.

    Tomarlos 2 o 3 días pautados cada 8 horas, y después tomarlos de rescate si hay dolor. Habitualmente estas pautas suelen ser suficiente para controlar el dolor en la mayoría de los pacientes.

    En el caso de cirugía laparoscópica, las heridas son más pequeñas y la malla no se fija con puntos, por lo que los pacientes suelen referir pocas molestias o un dolor leve.

    Cura postoperatoria
    Para evitar la aparición de un hematoma (acumulación de sangre) en la herida, es recomendable que lleve ropa interior (bragas o calzoncillos) ajustados, tipo slip o boxer y ligeramente apretados. Es normal que la herida manche un poco de líquido o sangre.

    Hay que mantener las heridas limpias y secas, es decir, el paciente se puede duchar, pero secando después la herida y limpiándola con povidona iodada o similar, poniendo un apósito limpio después. La herida no debe quedarse húmeda. NO se debe sumergir la herida, no deben tomar baños ni usar jacuzzis (hidromasajes) ni ir a nadar durante la primera semana después de la cirugía.

    Nosotros revisamos las heridas en la consulta 7-10 días después de la cirugía, para retirar las tiras de aproximación. Habitualmente no utilizamos puntos de sutura ni grapas, ponemos tiras de aproximación, conseguimos así una herida más estética y no se provocan molestias cuando se retiran las tiras.

    Actividad física
    Puede reanudar gradualmente las actividades normales, como caminar, conducir y la actividad sexual, cuando se sienta preparado. Sin embargo, probablemente no sentirá ganas de hacer ninguna actividad extenuante por un par de semanas.

    • Evitar coger pesos (más de 4 kg) y realizar esfuerzos abdominales durante 3 a 6 semanas (en cirugía laparoscópica se recomiendan de 3 a 4 semanas y en cirugía abierta de 5 a 6 semanas para reincorporarse a trabajos que precisen esfuerzos). De ser posible, evite realizar cualquier actividad que cause dolor o que tire de la zona de la cirugía.
    • Puede caminar distancias no muy largas, aumentando progresivamente a partir del 3-4 día.
    • Para conducir recomendamos esperar unos 15 días, mientras no le produzca dolor. Habitualmente conducir un coche no es una actividad que perjudique a la intervención pero al movilizar la ingle puede conllevar molestias o dolores.
    • En caso de acceso de tos, ponga la mano sobre la herida y presione ligeramente.
    • Proteja la zona de la incisión del sol durante 1 año para evitar que la cicatriz se marque tiñéndose de color rojo o rosado.

    Es frecuente y no debe preocuparle

    • Dolor leve a la movilidad.
    • Sensación de que la herida le tira, pinchazos…
    • Malestar y rigidez en un principio, sobre todo al moverse.
    • Se pueden sentir cansados después de la cirugía, esto puede durar por algunas semanas.
    • Los hombres pueden presentar hinchazón y dolor en los testículos.
    • Es frecuente la aparición de hematomas alrededor de la ingle y la zona testicular.

    Control
    La revisión con le cirujano la realizamos 7-10 después de la cirugía para revisar las heridas y un mes después de la cirugía para valorar la situación del paciente antes de darle de alta.

    Cuando consultar con el cirujano:
    Nosotros facilitamos un email a los pacientes, para responder posibles dudas previas y posteriores a la cirugía. Habitualmente respondemos en 24-48 h.

    Debe consultar con su cirujano si:

    • La herida ha cambiado de aspecto y se ha puesto roja, se ha inflamado, está caliente, se ha endurecido o supura.
    • Sangrado abundante de la incisión quirúrgica.
    • Fiebre de 38 °C o superior
    • Dolor o inflamación testicular que están empeorando.
  • Me van a operar, ¿Qué miedos provoca el quirófano y cómo afrontarlos?

    CIRUGÍACIRUGÍASometerse a una operación quirúrgica siempre genera respeto, por lo que hay que conseguir que el paciente afronte la cirugía con la mayor tranquilidad posible.

    Está demostrado que una intervención quirúrgica genera mucho estrés y los médicos no sólo tratamos la enfermedad, tratamos pacientes con sus problemas y miedos. Es un hecho que una persona nerviosa es más sensible al dolor, si conseguimos que el paciente esté más relajado respecto al resultado final necesitará menos medicación.

    Cuando recibimos al paciente en la consulta de Cirugía General, le explicamos el problema que tiene, empatizando con él y valorando las mejores opciones, es por eso que cuando le ofrecemos la cirugía pensamos que es la mejor solución para él.

    El quirófano es el mejor lugar para tratar ciertas enfermedades en un ambiente estéril. Allí disponemos de todo el material y fármacos que los pacientes pueden necesitar y del personal formado para ello.

    El principal miedo que siente el paciente es miedo a lo desconocido: esto le conduce a que experimente un estado de nerviosismo, ansiedad e inseguridad que va a afectar a su recuperación. Por eso mismo, es esencial la información preoperatoria que le suministramos al paciente. Le explicamos su enfermedad, explicamos cómo se desarrollará la cirugía y la recuperación esperable tras el procedimiento. Por ejemplo, en nuestro caso, una enfermedad benignas muy frecuente es la hernia inguinal. Le explicaremos al paciente qué es una hernia, si la realizaremos por laparoscopia o por vía abierta y la recuperación habitual en cada caso.

    Resolver las dudas antes de la intervención, conociendo el procedimiento al que va a ser sometido disminuye el estrés.

    Una buena relación médico-paciente es esencial para disminuir la ansiedad con la que se afronta la cirugía. El paciente debe confiar en su especialista. El cirujano debe ser cercano, accesible y resolver las dudas aportando la información necesaria. En nuestro caso facilitamos el contacto vía email o telefónico antes y después de la cirugía para resolver dudas que se pudieran haber olvidado en la consulta o que hayan surgido después.

    Una parte importante de la cirugía es la anestesia. Se realiza una consulta de preoperatorio donde el paciente puede resolver sus dudas y conocer al equipo de anestesistas, que está presente en todas nuestras cirugías. Conocer los riesgos que puede entrañar la anestesia (hoy en día son mínimos y están muy controlados) y conocer cómo se realizará el procedimiento anestésico.

    La actitud del enfermo que se enfrenta a la intervención es capital para el equipo médico, si el enfermo está ansioso o deprimido previamente a la operación, probablemente el proceso de recuperación no será tan bueno que si estuviera anímicamente tranquilo.

    En relación al día de la cirugía, intentamos orientar al paciente del horario de la intervención, de dónde tiene que ir para el ingreso, con qué papeles tiene que acudir y si hace falta que venga en ayunas o no. Toda esta información ayuda a que el ingreso hospitalario ocurra sin sorpresas y disminuya el nerviosismo del paciente.

    Una vez se encuentra en el Hospital intentamos que el paciente se sienta acompañado emocionalmente. Los cirujanos le saludan antes de la intervención y nuestro equipo de celadores y enfermeras hacen siempre que el ambiente sea agradable, intentando que los pacientes se encuentren tranquilos.

    Para el equipo quirúrgico la cirugía es una situación habitual y de nuestro día a día, pero comprendemos que para el paciente es una novedad, se encuentra fuera de su ambiente habitual y se siente indefenso. Por eso dentro de nuestra labor se encuentra el conseguir que este proceso sea lo más llevadero posible.

    El equipo de cirugía del Dr. Ruiz Marcuello, Dra. Morollón y Dr. Marín Calahorrano, en colaboración con todo el equipo de anestesia, enfermería y celadores del hospital Quironsalud de Zaragoza, trabajamos para conseguir que la cirugía sea un éxito médico y un éxito a nivel emocional para el paciente.

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