Cambios físicos y psicológicos

Cambios físicos y psicológicos

La pubertad es la etapa que indica el final de la niñez y el inicio de la madurez sexual.

Es un fenómeno biológico complejo a través del cual se desarrollan los caracteres sexuales secundarios, se obtiene la maduración sexual completa y se alcanza la talla adulta. En los seres humanos, la pubertad se manifiesta no solamente en forma de cambios hormonales y físicos, sino también con cambios conductuales y psicológicos.

Debéis saber que ha existido una tendencia secular de disminución de la edad de inicio de la pubertad en niñas. De esta forma, sabemos que la edad de la menarquia a mediados del siglo XIX se situaba entre los 16 y 17,5 años, para un siglo después, colocarse entre los 12,5 y 13,5 años. Este hallazgo ha sido relacionado con la mejoría en las condiciones de vida de niños y adolescentes, fundamentalmente en lo referente a aspectos nutricionales. No obstante, este adelanto de la edad de aparición de la pubertad parece haberse atenuado en las dos últimas décadas del siglo XX.

La definición de pubertad normal obedece a criterios estadísticos, es decir: si la aparición de los caracteres sexuales secundarios se encuentra dentro del intervalo para sexo y población de referencia. Así, se considera una pubertad normal la que sucede entre los 8 y 13 años en niñas y entre 9 y 14 años en niños. Algunos niños pueden experimentar estos cambios antes del intervalo de edades mencionado, lo que se conoce como pubertad precoz, mientras que otros lo hacen más tarde como ocurre en la pubertad tardía. Hay un periodo llamado pubertad adelantada entre los 8-9 años en niñas y los 9-10 en los niños. Todos estos cambios serán valorados por el paciente en las revisiones de salud habituales realizadas por su pediatra.

Señales que indican el inicio de la pubertad

1.1 Cambios físicos de la pubertad

El inicio de la pubertad en las niñas lo marca la aparición de telarquia, que es el botón mamario (aproximadamente entre los 10,5 y 11 años de media); en los niños el primer signo de inicio puberal es aumento del tamaño testicular (≥4 m, entre los 11,5 y 12 años de media). Seguidamente, de forma progresiva, se desarrollan el resto de los caracteres sexuales secundarios y el incremento del ritmo de crecimiento.


En el caso de los varones, tras el aumento de tamaño de los testículos, siguen otra serie de cambios al iniciarse la producción de la hormona sexual masculina o testosterona. Esta hormona estimula el crecimiento del pene, los huesos y músculos, el aumento del vello corporal que comenzará a aparecer en las axilas, ingle y a nivel facial, cambios en la voz y sudoración con olor prominente.

En las niñas el desarrollo de los ovarios lleva a que se inicie la producción de estrógenos, que son la hormona sexual femenina. Esta hormona induce el crecimiento en estatura, cambios en la distribución de la grasas corporal, desarrollo de las mamas, aparición de vello en las axilas y zona del pubis y una serie de cambios en el útero que lleva a que en un lapso de 18 a 24 meses se de inicio al ciclo menstrual.

1.2 Cambios psicológicos de la pubertad

Los cambios físicos que suceden en el cuerpo del niño en esta etapa hacen que quiera tener mayor privacidad, por lo que puede comenzar a sentir vergüenza al vestirse o desvestirse o cuando deba usar un bañador.

Sienten la necesidad de una mayor intimidad y rechazan la intervención de los padres en sus asuntos.

El crecimiento del cuerpo muchas veces puede ocurrir a mayor velocidad en determinada región, esto hace que por algún tiempo el cuerpo parezca estar algo desproporcionado o desgarbado haciendo que sea difícil que la ropa quede bien y ocasionando algunos " complejos". Es importante hacerle ver al niño que estos cambios son pasajeros y que al finalizar este proceso su cuerpo tendrá una mayor armonía. Esto ayudará a que los cambios no afecten su autoimagen y por lo tanto su autoestima.

Algunos niños experimentan cambios en sus emociones que pueden ser difíciles de controlar: pueden sentirse enfadados, molestos o muy sensibles ante ciertos cambios o situaciones del entorno. Estos cambios a nivel de la esfera mental pueden afectar la conducta de tu hijo.

La adolescencia es un periodo de múltiples cambios: las trasformaciones físicas y la aparición de un mayor sentido de la realidad hace de esta etapa un periodo crítico. La contradicción de querer ser adulto, pero sin dejar de ser niño hace que los adolescentes experimenten este periodo como una época convulsa. Es, por tanto, muy importante hacerles saber que cuentan con la ayuda de los padres y con el apoyo y conocimiento de su desarrollo y sus problemas por parte de los profesionales que los tratamos, con todo ello el adolescente madura y se convierte, en la mayoría de los casos, en un adulto competente.

1.3 La herencia juega un importante papel en el crecimiento

La estatura y algunas características corporales están determinadas por su genética.

Esto es lo que se conoce como potencial genético y determina en gran parte la velocidad con la que ocurrirán los cambios que acompañan al desarrollo sexual, así como los rasgos que tendrán en la edad adulta.Existe una vinculación muy estrecha entre metabolismo y reproducción, esto es debido a las señales periféricas que informan del estado nutricional al cerebro. Así, la obesidad se relaciona con adelanto puberal y la desnutrición se vincula con retraso puberal.

Para que tu hijo pueda desarrollar este potencial es necesario que logre un crecimiento y desarrollo adecuado, por lo que factores del ambiente como la alimentación, la actividad física y el estímulo juegan un importante papel.

1.4 Crecimiento repentino o estirones

Una de las principales características de la a etapa de la pubertad es la aparición de períodos de crecimiento repentino que suelen llamarse estirones. En estas fases los niños aumentan de estura rápidamente.

Las niñas suelen hacer este pico de crecimiento antes que los varones. Por lo general al inicio de la secundaria, hacia los 12 años, las niñas son más altas que los varones, pero en un lapso de unos dos años los varones las sobrepasan en estatura. Aunque esto es lo habitual, cada niño tiene su ritmo y velocidad de crecimiento, algunos comienzan más temprano, mientras que otros lo hacen un poco más tarde.

Un factor de gran importancia en estos períodos de crecimiento es la alimentación, ya que aumenta la demanda de nutrientes necesarios para formar nuevo tejido.



Bibliografía

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  • Manual de diagnóstico y terapéutica en Pediatría". 6º edición. Ed. Panamericana. J. Guerrero-Fdez. A. Cartón Sánchez. A. Barreda Bonis. 2016
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  • www.familiaysalud.esEste enlace se abrirá en una ventana nueva. AEPAP
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